2011 – Patinando en hielo
Al fin nos decidimos ir a patinar con Germán, ayudó el hecho de que la sociedad de Graduados estaba vendiendo tickets. Asà que después de un dÃa de trabajo, nos fuimos derechito al centro de recreación donde tienen canchas de hielo. Indi vino con nosotros, asà que estabamos ansiosos por tocar el hielo. En mi caso, habÃa patinado dos veces antes, sin caÃdas gracias a Dios, pero para Germán era primera vez, asà que estaba bastante entusiasmado. Lo primero fue arrendar los patines y abrigarse, luego dejamos nuestras mochilas en unos casilleros.
Lo que encuentro más difÃcil sobre patinar en hielo es que no existe fricción como patinar con ruedas. El piso se siente como mantequilla, asà que lo peligroso es resbalarse y caerse de espaldas, en caso contrario manos al frente y soportar el golpe. Durante la hora en que esta abierta la pista para todo expectador, dimos varias vueltas con Germán por la orilla, para asà tener soporte en caso de posibles caÃdas.
Faltando 5 minutos para que terminara el tiempo, Germán se fue de espaldas y yo no alcance a sujetarlo, resultado… un golpe más o menos serio en la cabeza, aparecieron los paramédicos del recinto y luego los del hospital más cercano. Nos fuimos en ambulancia y lo mantuvieron en observaciones por una hora y algo. Que hora más larga 🙁 lo bueno que Indi me acompaño todo el tiempo y no se fue a su casa. Gracias Indi!!!! (Si quieren saber mas detalles de esta aventura pueden leerlo aquÃ)
Otra experiencia que tuvimos con patinaje fue completamente opuesta porque estuvimos sentados en las graderÃas observando y admirando patinadores artÃsticos (categorÃa Junior), es impresionante lo que se puede hacer en el Hielo, eso si, las caÃdas son aún mas impresionantes.
No podrÃa decir la edad de esta patinadora, pero era muy buena.
Aca estamos apatotados viendo el expectáculo. Sabrina (atrás), Julius (al lado de Sabrina), Indi (al frente) y Germán. Como veran no estaba caluroso 🙂
Finalizado el expectáculo, se procedió a las premiaciones, estas fueron hummmm, era como estar en la premiación de las olimpiadas, todo con un formalismo que impresionaba a cualquiera.