2010 – Preparativos para el viaje

mayo 20, 2010

Como preparar un viaje … en realidad no tengo la respuesta, pero sobreviví, aunque el costo fue un enorme desgaste emocional y físico.

Dentro de todos los preparativos como los papeles necesarios para el viaje, la universidad, visa, estaba todo lo relacionado con Almendra que sería la canina que vendría con nosotros.

Lo primero fue ver que hacer con Aserrín, hija de Almendra. Mis papas ya tenían tres perros en la casa, así que barajamos la idea de regalarla a alguien que la fuera a querer y cuidar tanto como nosotros. Cuando mis papas se enteraron dijeron que no era necesario que ellos cuidarían a Aserrín, por lo tanto Aserrín se quedaría con ellos y tendría de compañía a la Pocha (su tía). Por un lado me preocupaba porque Aserrín siempre ha estado acompañada.

Ahora a Almendra le actualice sus vacunas, cosa habitual eso si le puse la antirrábica antes para que no hubiera problemas en el viaje, además la esterilizamos, para así no tener inconvenientes en un país que no conocíamos y por último le colocamos un Chip, para no perderla. Después compramos la famosa caja/jaula que la transportaría en su odisea internacional.

Antes de la operación

Almendra mostrando su pancita

Convaleciente

Esterilización de Almendra para el viaje

Aserrín

Aserrín también quería usar la "cama especial"

Almendra acompañada

Acompañada

El costo de llevar un animal no es barato, sobre todo viajes largo y perros grandes, pero influye mucho en la aerolínea en que uno vuele. Se esto porque tengo un amigo que viajo a Europa con sus dos canes en LAN y no tuvo problemas. En mi caso el resultado fue triste. Una semana antes del viaje hay que pedir un permiso en el SAG para sacar al animal del país y este dura 7 días, así que el fin de semana anterior fuimos AirCanada a confirmar el viaje de la Almendra para que fuera en el mismo vuelo que nosotros. Cual fue la sorpresa….. «el perro es demasiado grande», por lo tanto, ahora importa el peso volumétrico que era aprox 100 kilogramos, a diferencia de los 40 que hacia el peso del perro y la caja. El costo del animal ya no era algo pagable, salía más caro que nuestros pasajes y solo de ida, costo que no podíamos costear. Resultado tuvimos que dejar a la Almendra en Chile. 🙁

Se que están muy bien cuidadas por mis papas, pero que manera de extrañarlas, es impresionante lo que uno puede extrañar y añorar momentos con nuestras mascotas. Espero que cuando volvamos se acuerden de mi 🙁

Otra cosa que tuvimos que hacer fue guardar lo que quisiéramos conservar y vender el resto. Para eso hicimos una página web donde colocamos las fotos para que las personas que nos preguntaran pudieran ver lo que estábamos vendiendo, y fue de gran utilidad. Los últimos días la casa hacia harto eco por la falta de muebles.

Ultimos días

Con los pocos muebles que quedan

Lo otro que hicimos antes de viajar es visitar un café donde siempre íbamos a tomarnos nuestro último cafecito

Por nuestro destino

Última salida en Concepción

Ultimo cafe

En el Marbella

La última semana la dormimos en el living, porque el catre lo guardamos, además las piezas ya estaban sin cortinas y que mejor que tener a los pies de la cama una Chimenea 🙂 Eso si el último día dormimos donde mis papas, ya que la casa la entregaríamos al díá siguiente. Agradezco la confianza que el dueño de la casa depositó en nosotros para cuidar esta hermosa casa que fue nuestro hogar por 4 años (desde la inundación del 2006)

Dormitorio final

Solo queda la cama

Algo importante que Germán debía finalizar antes de viajar era su defensa de Magíster, la cual realizo con éxito.

Al fin ... Master : Check

Defensa de Germán

Defensa de Germán

Firmando el acta

También mis tías se vinieron desde Dichato, para pasar un rato conmigo antes del viaje, así que fuimos al centro, vitrineamos, vimos algunas huellas del terremoto y además nos tomamos algo por ahí. Aquí quedamos inmortalizadas en un espejo de la galería del Caracol (Mi tía Alicia a la izquierda y mi tía Teruca a la derecha de la foto).

Trio

Salida con mis tías al centro de Concepción

La noche anterior al viaje fue de locos, porque viajamos un sábado en la noche y Germán trabajaba hasta ese viernes, así que estuvimos corriendo hasta última hora. Cuando las maletas estaban casi listas, comenzamos a pesarlas para saber como estábamos con los pesos de acuerdo a las restricciones de la aerolínea. Llevábamos 5 maletas, dos por cada uno que es lo permitido y una adicional. Nuestra vida en 5 maletas, dos mochilas y una cartera jajajja. Eso si, había otra maleta en Canadá, que yo había dejado el año anterior con ropa de invierno.

Al ver esta foto, me doy cuenta de lo cansada que estaba, pero pensando la cara que tenía cuando llegue a Canadá después del viaje fue peor 🙂 Volar en avión a veces es necesario, pero no es algo que me guste hacer. Prefiero mis veces el tren y segundo auto. Que mejor que conocer los lugares donde pasas, además de tener los pies cerca de la tierra 😉

Partiendo al aeropuerto

Dejando cosas atrás y mirando al futuro

Allá vamos Victoria!!!!

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