De regreso… –
Lo primero es que ya no estamos en la misma casa, que indico en el post anterior, debido a las inundaciones de Julio. Esta vez con Germán pasamos a ser parte de las estadÃsticas. Nuestra casa se inundo, fueron 70 centÃmetros de agua o mejor dicho de barro.
Las cosas se dieron mejor de lo que habrÃa pensado. Lo que ayudo bastante es que mi amiga Carla, me llamo a las 7:00 de la mañana, ese dÃa 11 de Julio, para decirme que el agua ya estaba a fuera de su casa. Y me pregunto ¿Estas inundada?. Le indique… no no hay agua a fuera de mi casa…. pero mientras decÃa eso, giro la cabeza hacia la rotonda que se encontraba a media cuadra de la casa y esta no se veÃa, estaba aislada. Le indique a Carla que muchas gracias y posteriormente nuestra siguiente conversación serÃa nuestras vivencias de como se inundaron nuestras casa. Yo tenÃa que ir a la Universidad iba a salir tipo 8AM, asà que no habrÃa perdido mucho tiempo, pero el susto fue grande. Luego pensé en todas las cosas que estaban en el primer piso. Aunque digan que estoy loca, hace mas o menos dos meses de ese evento, habÃa pensado que cosas y en que orden deberÃa subir las cosas en caso de inundación, bueno… , sirvió, ya que lo hice asÃ, y no perdà tiempo. Llame a la casa de mis papas para pedir auxilio, ya que Germán andaba fuera (en el sur), esto fue a las 7:00, mi papá me indicó que mis hermanos Héctor y Daniel,
vendrÃan al rescate. Asà que me dedique a subir todas las cosas pequeñas, electrónicas y livianas (bueno, algunas no tan livianas) . Cuando llegaron tipo 8:00 AM faltaba subir las cosas grandes, sillones, televisor, estufa y otros muebles. Dejamos en el primer piso la mesa del comedor, encima un mueble y el sillón grande. Además de la lavadora y secadora… cosa que me arrepiento, ya que estas no pesaban mucho y habrÃan podido quedar en el segundo piso, lo digo porque la lavadora ahora suena como matraca.
A las 11:00 de la mañana faltaban 15 centÃmetros para que entrara el agua a la casa, asà que tome algunas cosas, mi perrita de 3 meses,
cerré bien la casa y partimos. El nivel más alto que nos tocó para llegar a la casa fue hasta mi cadera. Cosa que no sucederÃa a las 17:00 de la tarde cuando vine a ver como estaban las cosas. El agua me llegó hasta el cuello, asqueroso, pero necesario. Fui con Marcelo y Francisco, que me acompañaron y ayudaron a levantar las cosas que habÃan caÃdo al barro ?secadora??lavadora?, salvar el refrigerador que estaba en diagonal en la cocina, faltó poco para que estuviera acostado y flotando, al final quedo en la escalera. Después de eso recorrimos el sector…. a pesar de todo lo vivido hasta ese momento no era nada comparado con la gente que tenia 150 cm de agua en las casa y estas tenÃan un piso. Después de todo, estaba agradecida que no paso nada grave, mas que el susto y perder los muebles de la cocina.
No regrese hasta las 16:00 de la tarde del dÃa siguiente, ya que no querÃa mojarme de nuevo y darme otro baño de tina con cloro…muy necesario. En la noche llego mi cuñado a ayudar desde santiago. Quien estuvo toda esa semana acá. Gracias GUO!!!.
Pero el ajetreo no termino ahÃ, ya que la casa estaba tan húmeda que comencé a embalar las cosas para cambiarnos lo antes posible. Cosa que sucedió el 22 de julio. Después de varias mudanzas, puedo indicar que ODIO!!! las mudanzas, son demasiado estresante y agotadoras. Como se puede apreciar Julio no fue un buen mes.